¿Qué impulso nos hace comprar prendas que tal vez nunca nos pondremos? Existen muchas teorías que explican el fenómeno de la compra compulsiva. El otro día leía en una Vogue ya pasada que según el historiador Thomas Hine, en su libro “¡Me lo llevo! Una historia del shopping”, consumimos para creernos inmortales, por extraño que parezca. Afirmaba que consumir es una señal de que estamos vivos y, por tanto, seguimos consumiendo porque queremos seguir estándolo. Para algunas personas comprar les produce más satisfacción que el objeto adquirido, de tal forma que van acumulando prendas que utilizarán en contadas ocasiones o incluso nunca llegarán a estrenar. Ahora en rebajas, las tiendas se convierten en “lámparas mágicas” que conceden los objetos de deseo que antes eran inaccesibles, esta posibilidad de adquirir lo que antes estaba vetado transforma los monederos en armas incontroladas.
Para no “fundir” la visa en rebajas, los asistentes de moda aconsejan:
- Conocer nuestro cuerpo y elegir prendas que nos favorezcan. Si no queda de tu talla, no seas demasiado optimista con las tallas más pequeñas, por mucho que pienses perder unos kilos.
- ¡¡Cuidado con los zapatos!! En la ropa existe la eterna lucha entre lo-que-me-gusta y lo-que-me-favorece, sin embargo comprar unos salones rojos de taconazo es un “subidón sin peros”. Hay que intentar ser realista y pensar en el uso que les daremos.
- No hay que dejarse seducir por la última prenda “it” si no es acorde con tu estilo, o de lo contrario acabarás planteándote: “Y ahora, ¿con qué me lo pongo?”.
- Planificar las compras haciendo una lista de lo que realmente necesitamos y mantener la cabeza fría ante el bombardeo de ofertas.
Si tu objetivo es renovar tu fondo de armario, no tires a la basura las prendas de las que ya te has aburrido, sino que puedes recurrir a venderlas en la red o en tiendas de segunda mano, e incluso donarlas en centros de caridad o algún conocido. Otra opción, es la remodelación de las prendas, si no eres ni demasiado manitas ni se te ocurren demasiadas ideas, no te preocupes. Hace unos meses descubrí La Retoucherie de Manuela (www.retoucherie.com), se trata de una franquicia donde realizan composturas y proponen “Transformaciones Creativas”, es decir, remodelan piezas antiguas obteniendo otras más actuales y originales. Os pongo algunas que no están mal.

Corpiño hecho con cremalleras verticales.

Vestido realizado con la funda de un traje y cintas de raso.

Falda elaborada con la tela de un paraguas.
Bueno, después de tanta charla y a pesar de todos los consejos dados, este finde me iré de rebajas. Pero no os preocupéis, si encuentro alguna ganga, os lo haré saber.