Después de unas largas vacaciones, toca la vuelta al trabajo. Esta vez no comenzaremos con nada relacionado con el mundo de la moda, sino que como dice la cabecera del blog un objeto de deseo puede ser cualquier cosa, en este caso, un viaje. La ruta del deseo comienza en Manafaru una remota isla de Maldivas.
Abandonamos el Índico, para iniciar una glamourosa travesía por el Mediterráneo.
En la Costa Azul visitamos Saint Tropez, Cannes, Niza, Villefranche y Eze, con sus pintorescos puertos y las espectaculares mansiones de famosos (Bono, Tina Turner, Bill Gates, Sean Connery, Brad Pitt y un largo etc.)
No nos podemos marchar sin una obligada visita a Mónaco, la cual destila lujo en cada uno de sus rincones.
A parte del puerto y sus yates, de la Familia Real, del Casino de Montecarlo, etc; encontramos el circuito urbano de Fórmula 1 y muchísimos Ferraris, parece que allí los regalan…
Y como no, más lujo con una guide shopping no apta para todos los bolsillos.

Aunque siempre nos quedará … Zara.
Continuamos con un tour por Italia, cuna del arte, visitando
… Florencia …
… Pisa …
… Roma …
… y Palermo (Sicilia).
¿Qué más se puede desear en un verano?

































